Terrorismo: definición, características y prevención

El terrorismo es una de las mayores lacras de nuestro tiempo, tanto a escala nacional como internacional. El siglo XXI supuso una transformación en la manera de comunicarse y relacionarse debido a la globalización, que también ha acabado por afectar al modo de operar de los terroristas. La sociedad política internacional ya no sólo se enfrenta a terrorismos locales -propios de los siglos pasados-, sino que se ha convertido en un fenómeno que traspasa fronteras.

Lo primero de todo sería definir el concepto de terrorismo.  Según la Real Academia Española -de ahora en adelante, RAE- , el terrorismo se define en tres acepciones:

  1. “Dominación por terror”.
  2. “Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”.
  3. “Actuación criminal de bandas organizadas que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos”.

De estas definiciones podemos extraer una serie de elementos que, como veremos más adelante, caracterizan a los grupos terroristas: terror, poder, violencia y fines políticos.

Pese a que la definición establecida por la RAE es bastante correcta, existe una enorme dificultad para definir universalmente el concepto de terrorismo. Si bien los componentes centrales identificatorios están claros, existe el problema de diferenciar de forma correcta el terrorismo en sí con otras formas de violencia política.

Los investigadores Schmid y Jongman, partiendo del estudio de 109 definiciones de expertos en terrorismo, han identificado los 22 términos más empleados a la hora de definir el terrorismo. El cuadro que se muestra a continuación es el resumen del trabajado realizado por estos dos académicos.

Cuadro términos terrorismo

Hacer click para ampliar imagen.

En esta muestra se establecen los 22 términos más empleados de mayor a menor aparición en las definiciones estudiadas.

Otro cuestión importante a la hora de definir el terrorismo es diferenciarlo de la delincuencia organizada. La delincuencia organizada tiene como fin último un beneficio económico, siendo la delincuencia un estilo de vida y un modo de conseguir este lucro. Los daños causados por ellos son,  a grosso modo, causados por el intento de controlar el mercado y eliminar a su competencia -lo que puede significar perjuicios tanto materiales como personales-.

Por el contrario, el terrorismo tiene un fin político o religioso, justificando sus acciones y el daño que puedan causar a las personas y a los bienes por ese fin que persiguen.

Como hemos comentado, los actos de terrorismo son una de las formas de violencia más difíciles de contener, pues su campo de actuación se extiende a escala mundial. Se caracteriza por crear inseguridad, debido a su imprevisibilidad e indiscriminación -las victimas no tienen nada que ver con el conflicto en cuestión y son dañadas con el objetivo de atraer la atención y ejercer poder a su objetivo primario-.

El desarrollo del terrorismo, como hemos apuntado al principio, viene en gran parte dado por el movimiento de la globalización. Todos estamos conectados, y el terrorismo se ha aprovechado de esta libre circulación de medios y de personas para dar publicidad a sus actos, llegando en estos últimos tiempos a ser algo completamente habitual y cotidiano. Los medios de comunicación se hacen eco de las noticias que suceden alrededor del globo, ataques terroristas que multiplican su alcance y efectos.

Por su parte, el perfil del terrorista es el de un sujeto que despersonaliza a sus victimas. Crueles y maquiavélicos, justifican su inmoralidad y actos por el fin perseguido -actúan por beneficios personales-.  Una de las características más interesantes a la hora de estudiarlas es que los terroristas no parecen ser personas marginadas o desfavorecidas de la sociedad, más bien actúan por motivos irracionales, dejándose llevar por unos ideales que les resultan rentables personalmente.

El terrorismo contemporáneo se caracteriza por un desarrollo a  gran escala facilitado por los avances tecnológicos y, sobre todo, por los avances respecto a los medios de comunicación. La libertad en el ciberespacio y la sencillez con la que cualquiera puede crear y promocionar contenidos desde el anonimato que proporciona Internet ha sido de gran ayuda para las organizaciones terroristas a la hora de publicitar sus acciones, creando así alarma social e inseguridad internacional. Asimismo, las redes sociales son utilizadas para captar a nuevos miembros y comunicarse entre ellos desde diversos puntos del planeta.

foto onuPor ello,  los Estados deben debatir y estudiar políticas criminales en común. Se debe abogar por un proceso de comunicación entre la sociedad internacional, llegando a objetivos en común con tal de disminuir el daño producido por estos actos terroríficos.

Los Estados deben participar en un foro donde todas las opiniones e ideas se tengan en cuenta, con el fin último de conseguir unas directrices en materia de terrorismo aplicables a todos los países. Organizaciones como Europol, Interpol o la ONU tienen entre uno de sus objetivos principales poner sobre la mesa los problemas más importantes de la sociedad globalizada, y el terrorismo debería ser motivo de análisis.

Noticia destacada: Terrorismo internacional: datos 2014.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s